Tarde de viernes
Me acuerdo de un verso de García Montero, de las esperas, las esperanzas y la desesperación. "Si la vida te maltrata…" y todo lo que viene después. Saltas al vacío y vuelcas un charco en la última página de un periódico que iba para avión de papel.
Rastreas una calle de Tribunal y aflora un baldeo de pasos por aquellas esquinas que fueron excusa de derroche, y pienso que las batallas terminan en puertos, almohadas y párpados cerrados.
Mientras, la hierba mojada atrapa halos de luz cuando brota sal de mar en labios rosados, entonces despiertas y vivimos eternamente en tardes de sol y viernes.
