Cabo de Gata
Anoche te vi respirar las olas en mi pecho
y el plomo se clavaba en los pulmones.
Entonces los cielos escarpados daban cobijo
a las nubes que arañaban sombra a las montañas.
Aquella noche un ejército de palabras suicidas
buscaba el calor de los coches y la sal,
acumulada entre cascotes amarrados en puerto.
Anoche las autopistas pedían tu secuestro
y mis bolsillos ataban canciones.
Aquella noche los muchachos jugaban a las películas,
y la vida eran fotogramas de whisky a 16 segundos.

kief dijo
muy bueno dave! leyéndolo me acabo de dar cuenta que hace mucho tiempo que no escucho Salitre 48. Un abrazo amigo
17 Abril 2009 | 03:25 PM