Oiga, por favor
Oiga, por favor, oiga, por favor
para desayunar tostadas con mermelada,
un zumo para tocar el culo al mundo,
y si no es molestia una de churros.
Que esto es largo de contar,
y tráiga un café con sal
que la noche me ha sentado fatal...
Para no molestar más a María,
llenar de imperativos su vida,
llamé directamente a la policía
para encerrarme en la misma jaula
que mi tío canalla, Joaquín Sabina.
Aunque peor fue lo de García,
confundió el amor con la heroína,
los celos con la cocaína
y acabó mendigando migajas y donettes
en la Plaza del Reina Sofía...
Oiga, por favor, tráigame una tila
que esta vez de verdad la quería,
aprendí a querer todas sus manías.
A contar de una en una, dos a dos,
de diez en diez todas sus agonías.
Y yo en medio de la nada tragando saliva
atiborrándome con alevosía de sus miserias.
Inlcuso conocía el secreto de su mesilla:
páginas marchitas, versos de Walt Whitman,
antiguas fotografías y prendas amarillas.
Ya se lo decía,
que el amor es mejor con compañía.
Lo digo en voz baja, es que me jodía,
que sólo quisiera acostarse conmigo,
yo querer quería, pero es que la quería.
Y entre amor, sexo y todas sus disyuntivas
se nos quedó la cama vacía y algo fría.
A mí me dio por leer a Nietzsche
por aquello del eterno retorno
y retornamos a nuestros clichés
en abril como estrellas del porno.
Oiga, por favor, oiga, por favor,
que se me va a juntar
el aperitivo del mediodía con la comida.
dése prisa, ponga oído y cocina a mi historia,
que tiene picante, le falta sal y sabe a gloria.
El caso es que la quería,
pero cómo lucía su tía Lucía,
y Lucía lució en mi habitación,
esa noche no hizo falta radiador.
A ella le dio por darme por muerto
llegando a manipular todos sus sueños,
engañándose a sí misma a fuego lento,
negando un te quiero que clamaba al cielo,
ahogándome en un vaso de whisky con hielo,
escondiendo entre sus dedos mis infiernos,
negando cualquier beso por exceso de celos...
A veces venía sin prisa dando la de cal y arena,
inyectando veneno en vena, mendigando sus penas
cuando yo era su verdugo, jamás la guardé luto,
siempre jugué a tipo duro y ella a dama de culto.
El tipo duro resultó tener desarmado el corazón
y la dama de culto descubrió el verbo enamorar,
por eso todavía la escribo a punta de cañón
cuando estoy solo y tengo ganas de llorar
Oiga, por favor, oiga, por favor,
como los curas y las putas
esto tiene secreto de confesión.
Traíga la cuenta y que se la paguen
estos señores que nos andan leyendo.


Sara dijo
David es...canalla!!!!
Me gusta, me gusta mucho sí, me gusta lo que dice y como lo dice, te imagino a ti sentado en la barra del bar, con una copita en la mano (te pegaría un tinto, xD) hablando al que quiera y al que no quiera escuchar.
¿que te gusta?pues me alegro
¿que te jode?pues te aguantas
debes pasarme a mí un poco de ese momento, un poco de canalla, un poco de no pensar, un poco de saber y de no dudar.
creo que hay muchas maneras de compartir burbuja no?
y ten por seguro que si algun día me canso, y me piro a la playa a no pensar, estas invitado =)
mil besos corazón
26 Enero 2007 | 03:58 PM